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Rutinas online para tu gimnasio sin obligar al alumno a instalar una app

Por qué el alumno no va a instalar la app de tu gimnasio, las tres formas de pasar la rutina a digital y qué tiene que ver al abrir el link.

7 min de lectura·

El alumno de 18 a 35 años ya tiene en el bolsillo un registro de entrenamiento mejor que cualquier app que un gimnasio argentino pueda hacer: Hevy tiene millones de descargas y una calificación de 4,9. No va a instalar la app de tu gimnasio para ver una rutina. Lo que ninguna de esas apps le da es la rutina que le armó su profe, atada a su gimnasio y a su cuota. Ese es el hueco, y la respuesta no es otra app en la tienda: es un link que se abre en el navegador.

Por qué la cartulina sigue viva

Porque funciona sin batería, se cuelga en la máquina y se tacha con birome. Los sistemas más vendidos del país la venden como función ("rutina impresa en A4 con logo") o se definen contra ella ("reemplaza la ficha de cartulina"). El problema no está en la sala: está afuera. La ficha se pierde, se moja, queda en el bolso, y cuando se renueva nadie recuerda la anterior. Y el profe no sabe si el alumno entrenó hasta que lo ve, o hasta que deja de verlo.

Las tres formas de pasar a digital

Hay tres caminos, y difieren en cuánto le pedís al alumno y cuánto te cuesta a vos.

  • App nativa con la marca del gimnasio: la más vistosa. Exige que el alumno la instale, la actualice y tenga espacio; en Android suele llegar tarde. Es la que menos alumnos abren después de la primera semana.
  • Pantallas en el salón: la rutina se ve en un monitor al lado de las máquinas. Sirve adentro del gimnasio, no sirve cuando el alumno entrena en su casa o en otro lugar, y tiene costo de hardware.
  • Link en el navegador: le llega por WhatsApp, lo abre en cualquier celular, no instala nada. Es el más aburrido y el que más se abre.

Qué tiene que ver el alumno al abrir el link

Cuatro cosas, en este orden: qué día le toca hoy, los ejercicios de ese día con series, repeticiones, carga y descanso tal como los escribió el profe, un botón para decir que la hizo, y si el profe cargó un video del ejercicio, el video. Nada de gráficos, nada de porcentajes, nada que lo haga sentir que está usando un sistema. Si la rutina tiene superseries, los ejercicios encadenados aparecen juntos, con la letra, para que no los haga sueltos.

Y una cosa que no tiene que ver: la cuota. La rutina y la deuda no van en la misma pantalla. El alumno que abre la rutina y se encuentra con "debés dos meses" no vuelve a abrirla.

Qué tiene que ver el profe

Una lista de sus alumnos con cinco estados: sin rutina cargada, vigente, por vencer, vencida, y no la abrió. Con eso arma el lunes: renueva las que vencen, le escribe a los que no la abrieron en tres días, y carga la de los nuevos. Si el alumno dejó una nota ("la cuarta serie no salió"), la ve ahí, y le contesta por WhatsApp como siempre.

Qué pasa con el que prefiere papel

Sigue con papel. La misma rutina que se manda por link se baja en PDF con el logo del gimnasio y el nombre del alumno, lista para imprimir. No hay que elegir entre digital y cartulina: hay que dejar de escribir la rutina dos veces.

Cómo lo hace Clubbi

El profe carga la rutina una vez y la manda con un link desde su propio WhatsApp. El alumno la abre en el navegador, sin instalar nada, y marca "Hice esta sesión". El gimnasio ve quién la abrió y quién entrenó. Está en todos los planes, gratis hasta 60 alumnos, y el envío desde el WhatsApp del profe no cuesta nada.

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La rutina en el celular del alumno, sin app

Cargala una vez, mandala con un link y mirá quién la abrió. Gratis hasta 60 alumnos.

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